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En sus
memorias lo cita como su primer gurú:
De S. Friedlander, que se consideraba a sí mismo como neokantiano,
aprendí el significado del equilibrio, del punto cero entre los
opuestos (1970, p. 67)... se ganaba la vida escribiendo cuentos muy
humorísticos bajo el seudónimo de Mynona, que es anonym escrito al
revés. Su obra filosófica "Creative Indifference" me
impactó muchísimo. Como personalidad, fue el
primer hombre ante cuya presencia me sentía humilde, inclinándome ante
él con veneración.
No había lugar para mi arrogancia (1970, p. 72).
Poco se sabe de este autor y de su obra, desaparecida en la Segunda
Guerra y hoy inencontrable. C. Naranjo ha ido
recuperando algunos escritos y datos después de ardua búsqueda,
y aquí resumo sus hallazgos28. Salomon Friedlander nació en 1871. Nunca se interesó en los
estudios escolares; comenzó Medicina por voluntad de
su padre, abandonando estos estudios por los de filosofía. En 1897 atravesó
una transformación durante la cual pasó largos períodos sin
alimentarse y tuvo acceso a estados de
éxtasis. En este tiempo descubrió ese punto medio entre el sí y el no
de la voluntad que llamó al principio una
«indiferencia viviente hacia la polaridad del mundo».
Escribió Kant para niños donde interpreta el idealismo kantiano según
su propia intuición de un sujeto puro como
realidad trascendente y su experiencia de la toma de conciencia del
yo profundo como liberación. Las obras que él mismo consideró más
importantes son "Al yo mágico" y
"El Experimento Hombre", si bien escribió más de cuarenta
libros y fue calificado en vida como un
«Voltaire alemán», «un Charlie Chaplin de la filosofía», «el
único heredero de Nietzsche», así como «un
profeta» y «el prototipo del cínico». Tras la llegada del nazismo se
trasladó a París donde vivió años de gran miseria. La Gestapo le
mantuvo prisionero en el sótano de su casa,
ya que su vejez le impedía ser transportado, mientras que sí se llevaron
a su anciana esposa. Murió en 1946 a los setenta y seis años. Perls en
su primer escrito declara su intención de revisar el
psicoanálisis:
a) Reemplazando el concepto psicológico por un concepto organicista:
b) Reemplazando la psicología asociacionista por la psicología de la
forma (gestalt).
c) Aplicando el pensamiento diferencial, basado en la indiferencia
creativa de Friedlander.
Se apoya en Friedlander para reaccionar contra el pensamiento lineal
(causa-efecto) en favor de un pensamiento que
tiene en cuenta los opuestos desde una posición de neutralidad:
Todo evento se relaciona con un punto cero a
partir del cual se realiza una diferenciación en
opuestos. Estos opuestos manifiestan, en su concepto específico, una
gran afinidad entre sí. Al permanecer atentos al centro, podemos
adquirir una capacidad creativa para ver ambas
partes de un suceso y complementar una mitad incompleta. Al evitar una
visión unilateral logramos una comprensión mucho más profunda de la
estructura y función del organismo. (1947,
p 17)
Esta cita de "Indiferencia creativa", expuesta por Perls en el
primer capítulo de "Yo, hambre y
agresión" sustenta la teoría gestáltica de las polaridades (en
lugar de la dicotomía del pensamiento dual).
A1 establecer un puente entre los extremos o polos, la gestalt acentúa el
valor de la diferenciación y la posibilidad de la síntesis. Hasta
aquí parece llegar la influencia explicita de Friedlander en Perls,
pero Naranjo rescata otros aspectos espirituales
de ese libro: la conciencia indiferenciada es una
expresión de la nada, una conciencia que no
diferencia siquiera sujeto de objeto, conciencia pura. A
esta indiferencia creativa Friedlander la llama también individualidad:
es el verdadero centro de la persona, es decir
que lo más personal e individual es al mismo tiempo nada, como
en el budismo mahayánico. Friedlander filosofa sobre lo dionisíaco,
estableciendo un puente entre Nietzsche y
Perls. Retoma la actitud rebelde de Nietzsche (que oponía a la voluntad
castrada su «voluntad de poder») señalando además que 28
C. Naranjo, "Noticias de un genio olvidado"; Boletín de
Psicoterapia Integrativa Transpersonal, núm.
2, Barcelona, primavera, 1995. la verdadera
voluntad es interdependiente con la indiferencia creativa: ese no
importarle a uno las consecuencias de su
acción, esa suprema indiferencia con que uno puede ponerse más
allá del mundo, es la que permite una verdadera libertad y aquella en
que puede apoyarse la voluntad. Friedlander
va más allá afirmando que esa voluntad es divina, que si logramos
trascender el mundo podemos contactar con una
voluntad, en lo más íntimo de nosotros; que es más bien
una voluntad del cosmos. Individualidad y voluntad a la vez que no
voluntad (indiferencia) y totalidad, como dice
Friedlander: «Indiferencia creativa, pero no equivocarse
con esa expresión, no se trata de individuos aislados... sino del todo vivido
subjetivamente. De una conexión subjetiva con el todo. Un pathos
creadon. Y en otro momento dice:
«Pongámonos de acuerdo: "individuo", pero digamos de partida
que el sí mismo es ilusorio», lo cual
resuena con el budismo donde no se formula un self
substancial, aunque, como afirma Naranjo, es muy improbable que
Friedlander tuviera conocimiento del budismo,
sino que haya sido a través de su experiencia interna. Volveremos
a Friedlander al hablar de las polaridades en gestalt.
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