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Eduardo Galeano
Las palabras
andantes
Con grabados de J. Borges
Editorial
Catálogos
Ventana sobre
el espejo
Solea el sol
y se lleva
los restos de sombra
que ha dejado la noche.
Los carros de caballos
recogen, puerta por puerta, la basura.
En el aire tiende la araña sus hilos de baba.
El Tornillo camina las calles de Melo.
En el pueblo lo
tienen por loco. Él Ileva un espejo
en la mano y se mira con el ceño
fruncido.
No quita los ojos
del espejo.
-¿Qué hacés, Tornillo?
-Aquí -dice-. Controlando al enemigo.
Ventana sobre la llegada
EI hijo de Pilar y Daniel
Weinberg fue bautizado
en la costanera. Y en el bautismo
le enseñaron
lo sagrado.
Recibió una caracola: Para que aprendas a amar el agua.
Abrieron la jaula de un pájaro preso:
Para que aprendas a amar el aire.
Le dieron una flor de malvón: Pera que aprendas
a amar !a tierra.
Y
también le dieron una botella cerrada:
No la abras nunca, nunca.
Para que aprendas
e amar el misterio.
Ventana sobre las
prohibiciones
En la pared de una
fonda de Madrid, hay un cartel
que dice: Prohibido el cante.
En la del
aeropuerto de Río de Janeiro, hay un cartel que dice: Prohibido jugar con
los carritos porta-valijas.
O sea; todavía hay gente que canta, todavía
hay gente juega.
Ventana sobre las paredes
Escrito en un muro de
Montevideo:
Nada en vano. Todo en vino.
También en Montevideo:
Las Vírgenes tienen mucha Navidades, pero ninguna Nochebuena.
En Buenos
Aires: Tengo ambre. Ya me comí la h.
También en Buenos Aires: !Resucitaremos aunque nos cueste !a vida!
En Quito: Cuando teníamos todas
las respuestas, nos cambiaron las preguntas.
En México: Salario mínimo
al Presidente, para que vea
que se siente.
En Lima: No queremos
sobrevivir. Queremos vivir.
En la Habana: Todo se puede bailar.
En Río de Janeiro: Quién tiene miedo de vivir,
no nace
Ventana sobre la herencia
Pola Bonilla
modelaba barros y niños. Ella era ceramista
de buena mano
y maestra de escuela
en los campos
de Maldonado; y en los veranos ofrecía
a los turistas sus cacharros y
chocolate
con
churros.
Pola adoptó a un negrito
nacido en la pobreza,
de los muchos que Ilegan al mundo sin un pan bajo el brazo,
y lo crió como hijo.
Cuando ella murió, él ya
era hombre crecido y con oficio. Entonces
los parientes de Pola le dijeron;
-Entra en la casa y Ilevate lo que quieras. Él
salió con la foto
de ella bajo el brazo y se perdió
en el camino.
Ventana sobre la cara
Una máquina boba?¿Una
carta que ignora
su remitente y equivoca su destino?
¿Una bala perdida, que algún dios ha disparado
por error?
Venimos de un huevo mucho
más chico que una cabeza
de alfiler, y habitamos una piedra
que gira en torno
de una estrella enana y que contra esa estrella,
a la larga, se estrellará.
Pero hemos sido hechos de
luz, además de carbono y oxígeno y mierda y muerte y otras cosas, y al fin
y al cabo estamos aquí desde que la belleza
del universo necesitó que alguien
la viera
Ventana sobre el miedo
EI hambre
desayuna miedo. El miedo al silencio
aturde
las calles. El miedo amenaza:
Si usted ama, tendrá sida. Si fuma, tendrá
cáncer. Si respira,
tendrá contaminación. Si bebe, tendrá accidentes. Si
come, tendrá colesterol. Si habla, tendrá desempleo. Si camina,
tendrá violencia.
Si piensa, tendrá
angustia. Si duda, tendrá locura. Si
siente, tendrá soledad.
Ventana sobre una mujer
Esa mujer es una
casa secreta.
En sus rincones, guarda voces y esconde fantasmas. En las noches de
invierno, humea.
Quien en ella entra, dicen, nunca más sale.
Yo atravieso el hondo foso que la rodea.
En esa casa seré habitado. En ella
me espera
el vino que me beberá. Muy suavemente golpeo
a la puerta, y
espero.
Libro
Naranja
Osho
Editorial Luz de luna
Mirando sin palabras
En cosas
pequeñas, intenta no incluir la mente.
Miras
una flor... simplemente miras...No traigas palabras,
no
verbalices... simplemente mira.
La
mente se sentirá incómoda e inquieta...
La mente quisiera decir algo. Simplemente; dile a la mente. ¡Quédate en silencio; déjame ver, sólo
echaré una mirada!
Al principio será difícil, pero comienza con cosas
en las que no
estás demasiado involucrado.
Será difícil mirar a tu esposa sin que aparezcan
palabras... estás demasiado involucrado, demasiado apegado
emocionalmente. Enojado o enamorado, pero demasiado involucrado. Observa cosas que te
sean neutrales:
una roca, una flor, un árbol, la salida del sol;
un pájaro en vuelo, una nube
moviéndose en el cielo.
Solo mira cosas con las que no estás tan comprometido,
de las cuales
puedas permanecer indiferente.
Comienza con
las cosas neutras, y sólo entonces muévete hacia situaciones emocionalmente
cargadas.
El color del silencio
Siempre que veas
algo azul: el azul del cielo,
el azul del río,
siéntate en silencio mira el azul.
Y
sentirás una profunda armonía con él. Un gran
silencio descenderá en ti siempre que medites
en el color azul.
El azul es uno de los colores más espirituales, porqué es
el
color del silencio, de la quietud...
es el color de la tranquilidad... del
descanso...
de la relajación.
De manera que, cuando quiera que estés realmente relajado:.. sentirás
repentinamente dentro de
ti
una luminosidad azul. Y si puedes sentir una luminosidad
azul, te sentirás relajado de inmediato.
Resulta de ambas maneras.
Vipassana
meditación de la
comprensión interna
Busca un lugar
cómodo para sentarte durante
45 a 60 minutos.
Es beneficioso sentarse a la misma
hora y en el mismo lugar todos los días, y no es necesario que
sea un lugar silencioso. Experimenta hasta que encuentres la situación en
qué te encuentres mejor.
Puedes sentarte una o dos veces al día, mas no lo hagas durante al menos una
hora después de comer o antes de dormir.
Es importante que te sientes con tu espalda
y cabeza derechos... tus ojos
deben estar cerrados y el cuerpo tan quieto como
sea posible. Un banco de
meditación puede ayudar, o una silla de espalda recta o almohadones.
No hay técnica especial de
respiración:
la respiración normal o natural está bien.
El
Vipassana está basado en la conciencia de la respiración, así que debe
observarse el ascenso y descenso de cada respiración,
dondequiera que la sensación sea sentida con más claridad: en
1a nariz, en el área del estómago
o en el plexo solar. El
Vipassana no es concentración y no constituye un objetivo el permanecer observando
la respiración durante una hora completa.
Cuando surgen pensamientos, sentimientos o sensaciones,
o cuando percibes
sonidos, colores y
brisas provenientes
de afuera, permite simplemente que la atención se centre
en ellos. Cualquier
cosa que surja puede ser observada como nubes que pasan por el cielo.
Ni te aferres a ellas
ni las rechaces. Dondequiera
que existan posibilidades de elegir donde poner tu atención, regresa
a la
conciencia de la
respiración.
Recuerda: no se espera que suceda nada especial.
No hay éxito ni fracaso, ni
tampoco existe
el progreso.
No hay nada qué resolver o analizar, pero pueden surgir comprensiones
súbitas acerca de
cualquier cosa.
Las
preguntas y problemas pueden ser percibidos como misterios para ser
disfrutados.
Todo está en la palabra...
Una idea entera se
cambia porque una palabra se trasladó de sitio, o porque otra se sentó
como una reinita adentro
de una frase que no la esperaba y que le obedeció...
Tienen sombra, transparencia, peso, plumas, pelos, tienen
de todo lo que se
les fue agregando de tanto rodar
por el río, de tanto transmigrar de patria, de tanto ser raíces...
Son antiquísimas y recientísimas...
Viven en el féretro escondido y en la flor apenas
comenzada... Qué buen idioma el mío, que buena lengua heredamos de los
conquistadores
torvos... Estos andaban a zancadas por las tremendas cordilleras,
por las Américas
encrespadas, buscando patatas, butifarras, frijolitos, tabaco negro, oro,
maíz, huevos
fritos,
con aquel apetito voraz que nunca más se ha visto en el mundo... Todo se lo
tragaban, con religiones, pirámides, tribus, idolatrías iguales a las que
ellos traían
en sus grandes bolsas... Por donde pasaban quedaba arrasada la tierra... Pero
a los bárbaros se les caían de las
botas, de las barbas, de los yelmos, de las herraduras,
como piedrecitas, las palabras luminosas que se quedaron aquí
resplandecientes... el idioma.
Salimos perdiendo... Salimos ganando... Se llevaron el oro
y dejaron el oro...
Se lo llevaron todo y nos dejaron todo...
Nos dejaron las palabras.
Pablo Neruda en
"Confieso que he vivido"
La silla vacía
Rabí Nachman de Breslau
Introducción
-¿Esta vacía la silla donde estas sentado?
-¡Eso es ridículo!¿Como es posible?
-Es cierto, no es posible... pues de hecho tú estas sentado
en ella.
-Pero si es posible que la persona que esta sentada en esa silla se sienta vacía.
-Entonces esa silla esta vacía, ¡aun estando ocupada!
El
rabí Nachman de Breslau estaba por comenzar una lección cuando de pronto
aferró los apoyabrazos del sillón donde estaba sentado y dijo: «¡Cuando
uno se sienta en la silla,
uno es un mensch!"
El diccionario Webster's define mensch como una persona integra y de honor.
Para aquellos
que conocen el
idish esta palabra significa algo más;
y para las personas familiarizadas con las enseñanzas del rabí Nachman
implica incluso mucho más que eso.
En lenguaje moderno, mensch designa a un ser humano completo. Es ese hombre
o mujer que ha integrado los diversos elementos de su ser físico
y espiritual; alguien que ha superado el vacío interior que a veces
sentimos. Cuando una persona así se sienta en una silla, la silla esta
ocupada. Uno se sienta en ella y uno es un mensch.
El rabí Nachman
de Breslau nació en 1772, en el pueblo ucraniano de Medzeboz. Bisnieto del
rabí Israel Baal Shem Tov, fundador del movimiento Jasídico, el rabí
Nachman alcanzo notables niveles de santidad y sabiduría. Profundo
conocedor de los secretos místicos de la Kabalá y extremadamente practico
y pragmático al mismo tiempo, inculco la honestidad, la simplicidad y la
fe. Tramo maravillosas historias de princesas, gigantes, mendigos y
emperadores. Habló del curar y de la plenitud... del estar vivo!
El
rabí Nachman atrajo devotos seguidores, tanto gente simple como eruditos,
quienes lo consideraban como «el rabí>,
su fuente primordial de guía
espiritual y sostén. Después incluso de su fallecimiento, en el ano 1810,
la influencia del rabí Nachman se mantuvo viva y poderosa. Sus enseñanzas
se difundieron de palabra y a través de sus escritos. Sus seguidores
continuaron buscando en sus enseñanzas guía
e inspiración. Hoy en día,
el movimiento que él iniciara sé encuentra vibrante y creciente. Mucho
mas allá de estos círculos, el supremo optimismo del rabí Nachman y su
pragmática sabiduría han hecho de él uno de los mas citados
y estudiados
maestros judíos de todos los tiempos.
El
rabí Nachman vivió en una época que puede considerarse como el momento
mas significativo de la historia humana.
Su vida transcurrió en el comienzo
de la Revolución Industrial, la Guerra de
Independencia de los Estados Unidos
y la Revolución Francesa. Goethe, Kant,
Byron, Beethoven
y Mozart estuvieron activos en los días del rabí. En una
era a horcajadas sobre la disyuntiva paradigmática que engendraría la primacía
de la razón al mismo tiempo que una profunda duda, una conquista sin
precedentes de las fronteras externas pero también un sin precedente vacío
interior, el rabí tomo el pulso de la naciente era y dijo:”Os diré un
secreto.
Un gran ateísmo esta llegando al mundo..."
Y cerca de
doscientos años más tarde, ¡bien que sabemos
de ello! También sabemos
que en el nivel personal, el extrañamiento de Dios tiene su paralelo en
otra forma de
«gran ateismo", en la alienación de uno mismo.
Dirigiéndose a una época en la cual dominarían
los sentimientos de vacío,
el rabí Nachman desarrolló
una doctrina universal que habla tanto a
aquellos que están
en una búsqueda espiritual como a la gente común que
debe enfrentar los problemas cotidianos. Su mensaje de esperanza
y alegría
enseña que aún cuando el negro pozo del yo parezca absolutamente
impenetrable, aguardan allí chispas de luz, esperando ser liberadas. Sus
palabras de inspiración llegan
al creyente de cualquier fe, a aquellos no
tan creyentes e incluso a aquellos carentes de toda fe.
Las recomendaciones del rabí para la cura y la plenitud, esbozadas en este
pequeño tesoro de sus aforismos, incluyen el pensamiento positivo,
encontrar el bien en los demás
y mucho más, todo con el objetivo de vivir
en armonía.
El rabí enfatiza que para avanzar en EI Viaje Espiritual que
lleva hacia la integración de sí mismo, es necesaria una actitud
consciente, uniendo el corazón con la mente y reforzándose
en la Fe,
Simplicidad y Verdad. Nos anima a abrir las puertas de nuestros corazones,
nuestras mentes y nuestros labios
a través de la plegaria y la meditación,
para llegar así a Abrir
el Portal
del Cielo. Y todo esto alcanza su
plenitud en la manera como el rabí Nachman nos haría ocupar la silla vacía,
abandonando la Tristeza y encontrando la Esperanza y Ia Alegría.
Viviendo
en armonía
Para
el rabí Nachman, vivir en armonía significa estar consciente, darse
cuenta de Ia naturaleza transitoria de este mundo y de la eternidad del próximo.
Desde su ventana, frente a Ia plaza del mercado, el rabí Nachman observó a
uno de sus seguidores cruzar con paso apurado.
¿Has mirado hacia el cielo esta mañana? -le pregunto el rabí.
-No, rabí, no he tenido tiempo para ello. -Créeme, dentro de cincuenta años,
todo Io que tu puedes ver ahora aquí habrá desaparecido. Habrá otra
feria, con otros caballos, otros carros, gente diferente. Yo no estaré aquí
ni tampoco tu estarás aquí. Entonces, ¿que cosa es tan importante que no
te deja tiempo para mirar hacia el cielo?
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Luis Felipe Noé

Huir como Gauguin o soñar
como Rousseau -1985Técnica mixta sobre tela- 215 x 369 cm.

Novela -1984
Técnica mixta sobre tela- 152 x 152,5-193 cm.

Después de la batalla -1985
Técnica mixta sobre tela- 250 x 200 cm.

!Carájo¡, que se rinda su abuela -1980
Técnica mixta sobre tela 130 x 193 cm.

Recuerdo del diluvio -1986
Técnica mixta sobre tela 200 x 200 cm.

La naturaleza del odio -1978
Técnica mixta sobre tela- 97 x 195 cm.

La naturaleza del deseo -1978
Técnica mixta sobre tela- 130 x 195 cm.
José
Ortiz-Echagüe
Fotografías

José Ortiz-Echagüe
ante su máquina de emulsionar Carbondir. 1978

Moro al viento - 1909

Refectorio Cartujo

Ternura - 1940

Peluquería Rifeña - 1909

Bosques de Roncesvalles - 1945

Fuente Mora - 1909
El Santón - 1914
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